Cuando nos mandábamos besos y abrazos seguidos siempre me pedías que te escribiera algo en el blog, la verdad es que traté muchas veces, pero no me salía fluido y no me gustaban los resultados... me acuerdo de un escrito que tenía como título “Pasajes a San Antonio”, que hablaba de todas esas noches en que imaginariamente nos entregábamos compañía y cómo podría hacer que un viaje tan complicado para mí (en ese tiempo) se convirtiera en lo más fácil y eterno posible...
Pero las cosas tomaron otro rumbo, que por supuesto me alegran, porque de otro modo no te escribiría nada, o si lo hubieses hecho, sería una carta de despedida. Pero no... éste es un reencuentro, una oportunidad de seguir hablando... cómo sabes si en una de esas vamos a la Piccola Italia, para comprarte una Kem... bueno muchas cosas se pueden decir, pero también aprovecho de manifestar que tengo pocos amigos con los que me comunico seguido, pero son muchos más a los que valoro y estimo, porque muchas veces una conversación vale por varias risas, fiestas y abrazos... y sin dudas que tú Daniela estás entre las personas más importantes, porque sólo compartimos segundos, pero créeme que valen por años...


